Detalles cotidianos (ser feliz)

Llegar al pueblo después de mucho tiempo sin haber estado allí. La ermita a 3 km, el castillo en lo alto del risco a 1, el cartel apedreado a la entrada del pueblo… Bajarme del coche con la mochila a la espalda, ver mi casa. Retirar al tabla de la puerta (para los que no sean de pueblo: la tabla de madera que se coloca en el exterior de la puerta para que no entre… Seguir leyendo…

En la tierra de mis raíces

Llegué el domingo a medianoche a la tierra de mis raíces. Hacía frío, ese frío que sientes nada más bajar del autobús por el que sabes que no te has equivocado de lugar, que estás en la misma tierra de siempre. En invierno el frío marca la personalidad de esta ciudad, pero en verano también a veces se escapan ráfagas que te recuerdan dónde estás. El termómetro de fuera de la estación marcaba 12 ºC. Camino de casa el silencio era total, sólo el ruido de mi maleta sobre la acera. No vi un alma en la calle.

El lunes la Seguir leyendo…