Primeras veces

Había besado unas pocas veces antes, a algunos hombres, a algunas mujeres, pero si lo pienso bien, ella fue la primera a la que besé. A la que besé de verdad. Desde dentro y con todo el cuerpo. Era todo tan intenso que tenerla tan cerca me mareaba, por eso tenía que cerrar los ojos para besarla, para no caerme. Y ella se reía desnuda sobre mí, sobre el sofá, hablando de besos y ojos cerrados.

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