Con este post me salto la línea editorial del blog a las primeras de cambio ya que no hablaré del mundo editorial, sino de Facebook.
En realidad, ni siquiera alcanzo aquí la categoría de post, ya que sólo quiero citar un trozo de código fuente que acabo de ver en la página “Facebook en español” (sí, soy así de rarita, de pequeña destripaba calculadoras y muñecos para ver cómo funcionaban… ¿qué se podía esperar que hiciera de mayor?). El texto que cito a continuación pertenece a la “meta – description”:
Facebook en Español – Únete al único lugar que nos permite compartir y hacer de éste un mundo más abierto y conectado. Haz clic en ‘Me gusta’ y deja que Facebook En Español te brinde toda la información que necesitas en tu idioma.
Toma ya: “El único lugar que nos permite compartir”. Ahí es nada. Claro, como no existen las wikis, los blogs (sobre todo los instalados en nuestro propio servidor, sin tener que depender de otros) o sin ir más lejos, el teléfono, que tiene a mi madre más conectada con su familia que cualquier otra cosa moderna…
—
pd 1: destaco esa cita al hilo de varias reflexiones de Gonzalo Martín (la última de ellas, “Vídeos con síndrome de Down: pluralidad y diversidad reales“), de Miguel del Fresno (Facebook is watching U y Cuando un servicio como Facebook es gratis, tienes que preguntarte si no serás parte del producto) y la entrada de la Indianopedia referida a los “libros de cromos“.
pd 2: a veces me pregunto por qué no soy capaz de hacer las cosas “al derecho”, como una persona normal… no es que esa frase que cito esté sólo en el código fuente, sino que pertenece también a la información visible de la página. Lo que no quita que siga viendo algo de “perverso” en toda esa visión de ellos mismos: “somos el único lugar”, “haz clic en ‘me gusta’ y deja que te guiemos” (=no pienses), “intercambio de información”, “mapa digital de conexiones”, “entorno de confianza”…
De hecho, es una de las diferencias más notorias, la basa que creo está jugando Google Plus para ganar adeptos: no impone, sugiere, ofrece. No aburre a los usuarios cambiando las reglas del juego -al menos hasta el momento-. Facebook es el hábito, pero no le tenemos ninguna confianza.
Un saludo, Norma