De la nostalgia y el miedo

Mi madre y yo, al menos una vez cada verano, solemos ir al cementerio del pueblo a limpiar la tumba de mis abuelos. También hace años, ya lo he explicado más de una vez, aprovechábamos para limpiar la tumba de mi tía Julia, aunque en ese momento en realidad estuviera todavía viva y con perfecta salud y nos acabáramos de tomar un pastas en su casa (se preparó su tumba a los 82 u 84… Seguir leyendo…

Apuntes “tamaño Nuria”, primera parte

Fotografía de Cristina Mas Peter. Mi tía Julia siempre explicaba con orgullo que su padre (es decir, mi bisabuelo) sabía leer y escribir y echar cuentas. También contaba que mi abuelo (es decir, su hermano) podía recitar de memoria el Juan Tenorio y que con eso había entretenido más de una vez a otros pastores cuando les pillaba un día de lluvia en un corral alejado del pueblo. Mi padre, que tiene edad en realidad… Seguir leyendo…